Archive for abril, 2010

Salimos tarde del hotel, así que llamamos a un taxi para que nos lleve a la estación de autobuses… por el camino, preguntamos al taxista cuanto costaría ir a Finisterra en Taxi… inmediatamente aminora la marcha y dice que no vamos a llegar a tiempo a la estación de autobuses, y que en Taxi son 100€.
Le decimos que acelere, y que llegaremos al autobus… no estamos dispuestos a pagar 100€. Cuando por fin llegamos, Garnica sale disparado a decirle al conductor del bus que se espere un minuto, Salar, con su mochila, sale corriendo a comprar los billetes, y yo, pago el taxi, y con mi mochila y la de Garnica, salgo corriendo en dirección al bus.
Cuando entramos al bus, Salar nos comenta que no le querían vender el billete porque se suponia que el bus había salido ya… justo tras esto, nos giramos, y vemos a la Californiana y a la Mejicana que conocimos en Rabanal del Camino… a las ‘Ahorita vamos…’
Estamos hablando un rato con ellas en el bus, y al llegar a Finisterre salen dirección al faro sin despedirnos, al rato, salimos nosotros y las alcanzamos… subimos al faro del fin del mundo con ellas y estamos hablando hasta las 6 de la tarde, cuando ellas se vuelven al bus para volver a Santiago, y luego a Bilbao, donde estudian.
Subimos al bar, pedimos unos bocadillos, y nos dicen que hasta las 7.30 o las 8.00 no abren la cocina, así que pedimos unas papas y unas birras para ir abriendo boca… a las 7.30 nos comemos nuestro bocadillo, que nos sirve de comida, merienda, y cena, y nos vamos de nuevo al acantilado, para ver la puesta del sol.
Primero, en el acantilado, dejamos las mochilas arriba, en el faro, y bajamos al nivel del mar para hacernos unas fotos, que por cierto, salieron espectaculares.
Despues, subimos hasta donde estaban las mochilas, para hacer algunas fotos extras mientras mirabamos la puesta de sol… al bajar de la zona del faro, ya en el pueblo de Finisterre, buscamos alojamiento, y esperamos al dia siguiente, para volver en Bus a Santiago, donde dimos nuestro camino por concluido.

El Hostal La Salle, sencillamente Genial, pudimos utilizar la lavadora y la secadora, hay Internet, las camas son comodas, la ropa de las camas esta perfectamente limpia y las duchas están bastante bien, para ser comunes (también había habitaciones con baño propio, a un precio ligeramente superior)
Salar y Garnica están hablando de continuar hasta Finisterre andando, yo por mi parte, les digo que haré dos noches en Santiago, y al tercer dia, los alcanzaré en Finisterre en bus, mis pies no están para más trotes…

Tras mucho meditar, al final deciden que su Camino de Santiago termina en Santiago, y no en Finisterre, ya que terminarlo en Finisterre es una costumbre un tanto pagana… así que decidimos ir los tres en bus, ahorrandonos dos dias de hotel (en mi caso) o de albergue (en el suyo)

Como era de prever… nos despertamos a las 4.30, y haciendo el minimo ruido posible empaquetamos todo, nos cambiamos, y nos preparamos para salir, ‘con nocturnidad y alevosia’, a terminar nuestro cometido…
A las 4.55 estamos listos, y partimos… oscuridad, niebla, y el rocio matutino como unicos compañeros… las linternas de LED’s normales (usadas para ir al baño en los albergues sin despertar a la gente) no dan la talla… apenas alumbran a 1 metro de distancia… Por suerte llevo mi ultrafire con un “Cree P4 XR-E” que incluso en esas condiciones ofrece una luz aceptable incluso a 15 o 20 metros… y gracias a esta vamos ‘encontrando’ las flechas que hay en el camino, y que nos guian por los caminos, rodeando el aeropuerto de Santiago de Compostela, hasta llegar a un pequeño bar donde paramos a desayunar… son las 7 de la mañana, aun apenas hay luz, y vemos a la dueña del bar abriendolo… siguiendo las bromas al estilo ‘chiquito de la calzada’ que vamos haciendo por el camino… le decimos que ‘te vamo a ayudá a abrí el bá’… y desayunamos un par de cafés con leche (cada uno), un donut, y una porción de tarta que segun la mujer era casera… aunque a ninguno nos pareció casera realmente…
Llegamos a Monte do Gozo sobre las 8.30, perfecto para las fotos de rigor, con el sol recien levantado por el horizonte… y partimos de nuevo hacia Santiago. Nos plantamos a las puertas de la catedral sobre las 9.45, y fuimos directamente a la oficina del peregrino a por la Credencial… y luego a tumbarnos en la Plaza del Obradoiro hasta la hora de la Misa del Peregrino.
Un rato antes de la misa, dejamos las mochilas en la consigna (no permiten la entrada de mochilas en la catedral), y fuimos a entrar… la Catedral estaba copada de gente, no habia ni un asiento libre, y había tres veces más gente de pie que sentada…
Al acabar la misa, decidimos pasar la noche en otro hotel o pensión, porque con tanta gente los albergues seguro que estarían llenos a reventar, así que nos decidimos por el Hostal la Salle.
Sinceramente, he visto Hoteles de 1 y 2 estrellas menos preparados que dicho hostal… recomendable 100% si es que se mantiene en esas condiciones todo el año, y me imagino que así debe ser.

Un albergue como tantos otros, una noche como tantas otras, un poco mal situadas las duchas, estando las del primer piso en el exterior, y estando dos en cada pared en ambos baños, tanto en el baño del primer piso como en el de la planta baja… Garnica y Salar se ducharon fuera, yo preferí bajar abajo, aun me quedaban rodillas para ello… además las duchas… una simple pared con los chorros salientes… sin mampara siquiera…
Tras ducharme me examino los pies cuidadosamente, me han salido 9 ampollas nuevas (entre ambos pies) … todo el camino con solamente 2 ampollas y prácticamente que no me molestaban, y hoy… hoy ha sido el dia… he procedido a realizar la cura clasica (pasar una aguja esterilizada con un hilo por las ampollas, a fin de drenar el liquido de su interior, y luego poder meter betadine dentro). La verdad… durante el dia me dolian los pies un poco, pero no esperaba que fuera por las ampollas… pero bueno…

En el pueblo hay tiendas y algun banco me ha parecido ver…

Para mañana toca Santiago de Compostela ya, … serán 20 km hasta el Monte do Gozo y 5 o 7 más hasta Santiago de Compostela… sin duda será una etapa dura, ya que pretendemos llegar a la misa del peregrino a las 12 de mediodia… decidimos salir a las 5 de la madrugada, todavía de noche…

Nos levantamos tranquilamente, sin cumplir horarios… ¡esta noche hemos sido turigrinos!, así que nos permitimos este pequeño lujo al empezar el dia…
Empezamos el dia con mucha calma, y sin apenas darnos cuenta llegamos a Arzua, donde decidimos comer de bocadillo… así que compramos una barra de pan por cabeza, y unas conservas de un Froiz cercano (así se llama una de las cadenas de supermercados de allí), y … mmm que rico!!!
Tras la comida, en un bar cercano, el Bar Manolo, pedimos un cafes con leche o cafes con bayleis, cada uno lo suyo… El café con leche me ha recordado a los capuccinos de Italia… han espumado la leche, y la espuma ha sido capaz de soportar el peso de la cuchara durante un par de minutos, dandonos tiempo a sacar la camara y echarle un par de fotos.
Tras comer partimos, con la misma alegria con la que habiamos empezado el dia… alegria que acabó pronto al ver como a Salar se le caía la cámara reflex desde un metro y medio de altura… Garnica y yo nos quedamos a cuadros… más aun cuando al agitar la camara sonaba a cristales rotos en la zona del objetivo. Por suerte, cuando quitamos la tapa, pudimos ver que no era el cristal del objetivo lo que se había roto, sino un cristal protector que Salar tenía puesto para evitar que el objetivo se rallara. ¡Genial! Podiamos reemprender la marcha.
Cuando llegamos a Santa Irene miramos de quedarnos, quedaban justo tres camas, pero decidimos llamar a Arca do Pino para ver si tenian sitio, y si que tenian, así que nos permitimos el ‘lujo’ de continuar, pues estabamos bien fisicamente y genial animicamente.

Realmente esta noche ha sido de lujo. Nos hemos duchado en un cuarto de baño ‘de verdad’, con sus toallas (que aunque viejas, estaban muy limpias), y luego nos hemos tumbado en la cama a escuchar musica variada durante una hora aproximadamente… Al final hemos acabado escuchando el Canon de Pachelbel durante 10 o 15 minutos extra… con el volumen al minimo posible, … creo que ha sido ‘el momento’ del dia, relajante a más no poder…

Que bien sienta una noche en una cama firme! (incluso después de más de 30 km)

Otra etapa larguisima… esta vez si que hemos terminado todos hechos trizas… menos mal que en Palas de Rei hemos parado a comer un buen rato.
Justo antes de partir desde Palas de Rei he visto una oficina de correos, así que he aprovechado para enviar a casa las turtles, ya que no considero que me vayan a hacer falta, pues los dos picos más importantes, la Cruz de hierro y O’Cebreiro ya han pasado.
Tras esto, emprendemos la marcha, tras comprar algo de comida, agua, y bebida isotonica, en un supermercado… y de nuevo una vez más el dolor de la pierna me hace quedarme rezagado… tras un par de horas andando, Salar y Garnica han llegado a Melide… a mi me ha costado prácticamente una hora más.
Cuando estaba a la entrada de Melide, he recibido una llamada ¡Era Garnica! Me ha dicho que en el albergue la “hospitalera” les ha dicho que no quedaban plazas, cuando realmente había bastantes colchones en el suelo vacios… y les ha dicho que buscaran un hotel.
Tras preguntar a un taxista, que nos ha dicho que fueramos al Hotel Xaneiro, nos hemos dirigido hacia allí, y nos han ofrecido una habitación triple a un precio muy asequible, así que hemos decidido pasar allí la noche. Realmente la hospitalidad ha sido bastante mayor que en el albergue municipal.

El albergue es aceptable, teniendo en cuenta que es de la Junta de Galicia, es decir, publico, la atencion ha sido la necesaria. Incluso hemos podido lavar y secar toda la ropa! (en el anterior publico no pudimos).
Por la mañana, mientras desayunabamos, hemos estado jugueteando con un perro, el cual, cuando se nos ha terminado la comida (y por tanto ya no le ibamos a dar más), ha cruzado la calzada y se ha quedado allí, en el otro lado mirandonos…

Hemos partido con la broma de que hemos visto un perro haciendo auto-stop… la verdad, ha sido una buena forma de comenzar el dia, desayunando, y con buen humor.

Aunque originalmente esta no es la etapa que teniamos pensada, como los tres nos encontramos bien decidimos ‘tirar un poco más’ … al final ha pasado de ser una etapa de 27 km teoricos a casi 40 km que acabamos haciendo…

Por suerte apenas hemos tocado carretera, y todo ha sido en un plan tipo ‘camino original’, con lo que hemos podido disfrutar de autenticos paisajes de ensueño de los que, en España, solo se pueden ver en Galicia.

Durante el camino, nos hemos encontrado con un conocido, un señor de unos 45 o 50 años que estaba haciendo el camino desde Roncesvalles… y llevaba ya 30 dias… lo conocimos al llegar a Rabanal y desde el dia de la ventisca no nos habíamos vuelto a cruzar con él… hoy por fin lo hemos alcanzado, consiguiendo recortar la etapa que habíamos perdido…

Junto a él, y hablando de como nos había ido en etapas anteriores, cruzamos el rio Miño a la entrada a Portomarín, donde comimos, juntos, disfrutando de un Ribeiro blanco… A la salida de Portomarín, ya sin este caballero, hemos con otra pareja que habíamos conocido el dia que llegamos al Acebo, un matrimonio que viajaba con una pareja de perros de tamaño medio… y estuvimos hablando de cuales eran los próximos albergues, ya que en Portomarín mismo, les habían puesto alguna pega en el albergue.

Cuando hemos llegado al albergue de Ventas de Narón, solo quedaban 4 camas ¡por poco! pero lo hemos conseguido. Mientras Garnica ha decidido no cenar, quedandose en el albergue, Salar y yo hemos ido a un bar cercano (que sigue ahi porque no hay competencia, ya que el trato ha sido bastante deficiente), donde hemos cenado ensalada, pulpo, y croquetas, entre otros.

Buen albergue si se viaja con animales, cuando uno pretende ir en plan un poco ‘turigrino’ sus servicios flojean un poco… la ducha ha sido con agua fria, y no tiene ningún bar ni ninguna tienda a menos de 2 o 3 kilometros, con lo que hay que reemprender la marcha en ayunas si no se va bien pertrechado…

La noche ha sido muy tranquila, he podido conciliar un sueño profundo que me ha permitido descansar y encontrame perfectamente a la mañana siguiente… además la calefacción ha funcionado durante prácticamente toda la noche (en otros albergues la apagan sobre las 4 de la madrugada y suele hacer frio de verdad entre las 6 y las 7… una forma ‘sutil’ de despertar a la gente…)

Sin duda una de las etapas más duras para mi… ha empezado como un dia normal, pero al rato de salir ha empezado a dolerme la pierna, otra vez … sobre las 12 el dolor era insoportable, he ‘pasado’ los kilometros sin apreciar si eran de asfalto, barro o piedras…

Si a todo esto sumamos que me he quedado rezagado de mis compañeros, ya que no he podido seguir el ritmo a causa del dolor… He recordado unas palabras que nos dijo ‘The Wolf’ en el Albergue del Pilar… allá en Rabanal… ‘Santiago tiene muchas formas de derrotarnos… desde una ventisca, hasta un esguince o una tendiditis’ … Pues bien, es cierto… tras varias ventiscas y mucho dolor en mi pierna hoy ha sido el dia que tenia casi decidido tirar la toalla…

A falta de 3 o 4 kilometros para Sarria eran las tres de la tarde, tenía hambre, y daba por sentado que mis compañeros habrían parado a comer, así que decido parar yo también… veo unos edificios en la carretera, así que salgo del camino marcado durante uno o dos kilometros para ver si veo algun bar que todavía esté abierto… y encuentro uno; Tras un enorme plato de arroz (que no estaba muy bueno) y otro más enorme de pulpo a la gallega con papas (que estaba riquísimo, pero no me lo he podido terminar) regados con media botella de un vino mediocre, me he dado cuenta de que llevaba más de una hora parado… así que he decidido reemprender la marcha… Salar y Garnica han comido en Sarria, donde estaban esperandome… malditos 3 o 4 kilometros… si hubiera aguantado un poco más habría comido con ellos…

Tras reencontrarnos, hemos continuado los kilometros que faltaban hasta Barbadelo… donde mis compañeros han preguntado si había misa… al no haber me han dejado las mochilas y han vuelto a Sarria para ver si llegaban a misa… no han llegado, han hecho aproximadamente 10 km (5 ida y 5 vuelta) extras, gracias a Dios que sin mochilas… Yo he tenido ocasión de hablar un rato con un par de maestras jovencisimas y hermosisimas que estaban en el albergue… Duchita fresquita y… a dormir.

Tras comprar algunas cosas en los comercios locales, hemos cenado y nos hemos acostado enseguida.

Hemos tenido una habitación de 6 para nosotros 3 solos, así que he aprovechado para montar un pequeño tendedero entre las literas para que la ropa recien lavada se fuera secando.

A la mañana siguiente y tras un gran desayuno nos dispusimos a salir…

Tras un delicioso desayuno en el albergue de La Faba, salimos por camino hacia O’Cebreiro, aunque pronto desistimos debido a la fuerte helada de la noche anterior… de forma que continuamos por carretera, que aunque con 20 cm de nieve y 1 o 2 de hielo, era transitable, aunque con cadenas/turtles (aqui me alegré de haberlas cargado durante el resto del camino). Asi fue como subimos, pisando las marcas de los neumaticos de los pocos vehiculos que iban subiendo…
Una vez en Cebreiro se puso a nevar… una ventisca terrible… perfecta para esperar que pasara tomando un cafe con leche… pero ni aun asi… compré un bordon, en previsión de lo dura que iba a ser la bajada… me calzé de nuevo las turtles al salir del bar, y para abajo, eso si, por carretera de cabeza… una bajada larga y fea… tal vez en verano, sin hielo, y con una buena bici… aghh… pelos de punta nada mas de pensarlo.
Parada en Fonfria, en un albergue-bar de los de bikeline, ¡pedazo bocata de chorizo, queso y tomate nos metimos entre las costillas!
Tras la parada a seguir bajando, aun con viento y nieve en cantidades desmesuradas… por fin llegamos a Tricastela.

Nada mas descargar trastos en el albergue y registrar nuestra entrada vamos a la tienda local… a ver que cenamos.
Decidimos cenar tallarines con tomate y atun, que Salar cocinó con la ayuda de una alemana de casi 2 metros (no se que mediria, pero me pareció enorrrrme!!)… y por cierto estaban riquiiiiisimos.

Tras esto, duchita calentita… y a dormir, en literas situadas en una gran habitación.

Antes de dormir me heche mi racion de reflex y tomé mi ibuprofeno de la noche, y no se muy bien como, pero consegui dormir 7 horas de tirón y me levanté sin apenas molestias… ¡perfecto!

Aunque bien podria disfrutar del paisaje, del entorno rural (con vacas, gallos y gallinas sueltos por los pueblos) la pierna me sigue martirizando, por una parte me duele horrores fisicamente, y por otra parte ralentiza el ritmo del grupo, y esto esta haciendo mucha mella en mis animos… no dejo de plantearme si no iria mejor solo… a mi ritmo, sin presion externa… tal vez seria mejor para mi fisica y mentalmente hablando.
Bueno, tras una dura subida por sinuosos senderos mientras un fuerte temporal nos calaba hasta los huesos llegamos a La Faba… y mañana… O’Cebreiro… y con la pierna a rastras.

La etapa realmente ha sido suave, aunque la he sufrido lo que no está escrito… bueno… mañana seguimos… a ver si mejor… Menos mal que puse ibuprofenos por un tubo en la maleta…

Empezamos la tarde dando un paseo por el pueblo en busca de una farmacia para que Garnica le haga a Salar un vendaje inmovilizador en el tobillo, yo aprovecho para comprar otro tubo de reflex gel… ¡mi piernaaa… duele…!
Luego, por la noche, yo ceno con los otros peregrinos mientras Salar y Garnica devoran una napolitana del dia anterior en la terraza.
De nuevo apenas duermo las 4 horas que me dura el efecto del ibuprofeno de 600… No se cuanto mas podre aguantar así.
Por la mañana desayunamos con todos los peregrinos y yo me tomo 2 ibuprofenos, esperando que el efecto dure más.

Creo que hasta el momento ha sido la etapa más cansada, cansina, aburrida, y rompepiernas que recuerdo… el ibuprofeno apenas ha hecho efecto durante 2 horas… para mañana igual tomo dos… la pierna me esta matando… simplemente ‘he pasado’ entre estos dos pueblos sin fijarme mucho en nada…
A la llegada a Villafranca, Garnica ha querido sacarse una foto frente el cuartel de la Guardia Civil (¡maaal!) ya que quiere enseñarsela a un familiar suyo que es (o fué, no se) agente. Como era de esperar ha salido un agente rapidamente a pedirnos la documentación.
Tras esta pequeña pausa hemos llegado al pueblo y nos hemos acomodado en el albergue Ave Fenix… Otro de los albergues privados del camino con mucho renombre, como el albergue de Isabel en Rabanal del camino.

Aunque durante el dia el ‘grito de guerra’ ha sido “inside the fango!” la noche la he pasado fatal, ya que desde las 9 que me acoste hasta las 2 he estado despierto a causa de un fuerte dolor en la pierna izquierda. A las 2 me he levantado y me he tomado 2 AASS de 500 y con esto he dormido bien de 4 a 7.  ¡Horror de noche!!!

Al desayunar, he tenido que tomar un ibuprofeno de 600 que espero que me quite parte de la molestia durante las primeras horas de ruta…

Tambien durante la noche en Ponferrada escuchamos a varios peregrinos preguntar por los 3 valientes que salieron desde Foncebadon durante la tormenta de nieve (somos nosotros)… la verdad, es algo que me animó muchisimo…

Aunque la idea inicial era ir a Cacabelos, como el albergue de alli estaba cerrado, decidimos ir a Ponferrada.
La etapa, que ha sido bastante tranquila y durante la que hemos tenido sol todo el dia, la hemos acabado pasando por el mercadona de Ponferrada, donde hemos comprado una ensalada de americana para cada uno, una empanada de carne de más de 1kg, zumos y batidos varios.
Al llegar al albergue nos hemos dado cuenta de que la ensalada no traia tenedor de estos de plastico (lastima no haberlo incluido en el equipo), y el albergue aun esta cerrado… rapidamente y sin pensarlo mucho hemos improvisado unas cuchafas (unos cristales desmontables de unas gafas de sol del decathlon usados como cucharas… menudo gadget!!!)
Con este artilugio hemos comido y hemos esperado a que abrieran el albergue.

Este albergue, el publico de Ponferrada, ha resultado estar muy limpio. Disponiendo de calefaccion, agua caliente, capilla, y hasta parking medianamente cubierto (con hiedra) para las bicis. Además de esto, es un albergue realmente bonito, con jardin, y con una especie de pequeña iglesia o capilla propia.

Por otra parte, como ya he comentado en Ponferrada hay tiendas, incluyendo medianas superficies como del estilo de Mercadona, o Dia; y bancos y alguna caja.

Nada más llegar, fuimos a comprar algo para cenar y desayunar a la mañana siguiente… Aunque un poco caro, el tendero fué bastante majo ya que dejó probar a Salar y Garnica algunos de sus productos.
Planificando la etapa siguiente, nos comentaron que el albergue de Cacabelos estaba cerrado, por lo que habría que llegar hasta Ponferrada (pocos kms), o hasta Villafranca del Bierzo (demasiado lejos). Mientras, unos Vascos que estaban con nosotros, nos comentaron que querían ír a Ponferrada, para el dia siguiente llegar hasta O’Cebreiro (Flipaos!!!)
Tras cenar en el mismo bar del albergue, se nos hizo bastante tarde y subimos a ducharnos mientras el resto de peregrinos ya estaban durmiendo.
Por la mañana nos levantamos temprano y emprendimos la marcha hacia Ponferrada.

Tal como comentaba, la noche ha sido genial. Por la mañana, nos hemos dado cuenta de que la mejicana y la californiana estaban también en el albergue del Pilar, imaginamos que habrán pasado la noche en la otra mitad de la habitación, y que habrán cenado allí, pues no estaban durante la cena. Por la mañana, les hemos preguntado si querían desayunar con nosotros, para luego salir juntos dirección Santiago… Al terminar, les he dicho que las esperabamos afuera, mientras ellas se ponían la ropa de abrigo,  a lo que la mejicana ha respondido un gracioso “ahorita vamos”. Al rato ha salido (mientras nos pertrechabamos) y nos ha dicho “vayan iendo chicos”… pero hemos acabado saliendo juntos del albergue.
Al final, habiendo andado juntos 2 km en la ventisca/granizada de la que hablaba antes, nosotros hemos decidido regresar a los cuidados del Albergue del Pilar para volver a salir cuando el tiempo mejorara…
Luego, sin tanto viento, y con algo de sol, hemos partido, pero a nuestra llegada a Foncebadon el tiempo ha vuelto a empeorar, así que hemos comido alli, unos enormes bocadillos de chorizo, queso, y tortilla francesa.
Tras comer, hemos decidido medio-suicidarnos envolviendonos en bolsas de basura industriales y saliendo de nuevo a la aventura, nos encaminamos a la Cruz de Hierro, mientras una segunda ventisca nos azotaba con dureza… aunque por suerte bastante menos que la anterior. Las bolsas han resultado mejor equipo contra el agua, el viento y el granizo que los chubasqueros, así que hemos decidido no comprar ni un chubasquero más.
Tras el paso por la ‘Cruz de Ferro’, en la que depositamos las correspondientes piedras (aunque no quedó demasiada constancia porque las cámaras de fotos no respondían nada debido a la baja temperatura), empezamos el descenso en dirección Manjarin, donde Salar y Garnica compraron algunos souvenirs.
Dejando atrás Orbigo y llegando al Bierzo, hicimos noche en el primer pueblo, ‘El Acebo’, donde el albergue estaba en la trastienda del unico bar del pueblo.

Sencillamente genial… Limpisimo todo, el trato de 10 y porque no se puede poner más nota, buena cena como ya he contado y mejor desayuno… Realmente una parada obligatoria para mi proximo camino… y para todos los peregrinos que pasen por allí.
Por otra parte es el primer albergue en el que he conseguido conciliar el sueño, durmiendo 6 horas de tirón (en los anteriores albergues apenas habia dormido ratos de un par de horas)
Por la mañana al levantarnos y salir dirección a la Cruz de Hierro nos ha pillado una tormenta de nieve, con vientos de mas de 80 km/h y temperaturas de -5 grados centigrados, según hemos escuchado más tarde en la radio, con este panorama se ha puesto a caer una granizada terrible, algo que jamás habia imaginado posible, que ha desintegrado por completo nuestros impermeables, chubasqueros, y ponchos en cuestión de 5 minutos, total está visto que el equipo que traemos contra la lluvia, en el momento hace un poco de viento, es inservible. Nos ha tocado volver, y “mama Isabel” (como la hemos acabado llamando) nos ha encendido de nuevo la lumbre y la calefacción en marcha para nosotros solos, para que secaramos la ropa. Tras 3 o 4 horas secando todo, nos ha ofrecido unas bolsas de plastico grandes (de estas de basura, industriales) para cubrirnos y hemos partido de nuevo.

Hemos salido temprano. Sin apenas desayunar hemos ido a buscar un Bancaja para sacar yo algo de dinero… Tras preguntar a algunos madrugadores hemos llegado a la conclusión de que no hay…
Tras esto hemos tomado un café con leche en un bar centrico, cerca de la zona monumental y nos hemos ido.
Por fin ha cambiado el paisaje… Aunque no ha sido una etapa larga ha sido dura, y a la vez, divertido, ya que incluso hemos hecho algún quilometro corriendo… lamentablemente durante alguno de los momentos que hemos ido corriendo me ha dado un pequeño tiron la pierna izquierda, hemos continuado andando y no ha molestado, espero que haya sido algo puntual y sin mayor importancia.
A la llegada al Rabanal hemos ido derechos al albergue del Pilar, del que tenemos muy buenas referencias, donde hemos comido un abundante plato de macarrones con chorizo y hemos podido charlar un rato con Isabel, la hospitalera, que nos ha invitado a unos vinos, y con The Wolf, un peregrino que ha decidido dejar su vida de fisioterapeuta en Alemania y está viviendo en el albergue, ayudando a Isabel. A la hora de la cena hemos comido tortilla de patata hecha por la madre de Isabel… Que ricaaaaaaaa!!!!!!!!!!

La ducha esta vez ha sido con agua caliente… hemos cenado con los otros peregrinos, en una habitación con una estufa de leña, y hemos bebido unos orujos de hierba que nos han resultado bastante… digestivos.

La verdad es que ha sido, hasta ahora, el único albergue donde nos han tratado con hospitalidad, y no como meros ‘clientes de un hotel’