Aunque bien podria disfrutar del paisaje, del entorno rural (con vacas, gallos y gallinas sueltos por los pueblos) la pierna me sigue martirizando, por una parte me duele horrores fisicamente, y por otra parte ralentiza el ritmo del grupo, y esto esta haciendo mucha mella en mis animos… no dejo de plantearme si no iria mejor solo… a mi ritmo, sin presion externa… tal vez seria mejor para mi fisica y mentalmente hablando.
Bueno, tras una dura subida por sinuosos senderos mientras un fuerte temporal nos calaba hasta los huesos llegamos a La Faba… y mañana… O’Cebreiro… y con la pierna a rastras.

La etapa realmente ha sido suave, aunque la he sufrido lo que no está escrito… bueno… mañana seguimos… a ver si mejor… Menos mal que puse ibuprofenos por un tubo en la maleta…