Nada mas descargar trastos en el albergue y registrar nuestra entrada vamos a la tienda local… a ver que cenamos.
Decidimos cenar tallarines con tomate y atun, que Salar cocinó con la ayuda de una alemana de casi 2 metros (no se que mediria, pero me pareció enorrrrme!!)… y por cierto estaban riquiiiiisimos.

Tras esto, duchita calentita… y a dormir, en literas situadas en una gran habitación.

Antes de dormir me heche mi racion de reflex y tomé mi ibuprofeno de la noche, y no se muy bien como, pero consegui dormir 7 horas de tirón y me levanté sin apenas molestias… ¡perfecto!