Empezamos la tarde dando un paseo por el pueblo en busca de una farmacia para que Garnica le haga a Salar un vendaje inmovilizador en el tobillo, yo aprovecho para comprar otro tubo de reflex gel… ¡mi piernaaa… duele…!
Luego, por la noche, yo ceno con los otros peregrinos mientras Salar y Garnica devoran una napolitana del dia anterior en la terraza.
De nuevo apenas duermo las 4 horas que me dura el efecto del ibuprofeno de 600… No se cuanto mas podre aguantar así.
Por la mañana desayunamos con todos los peregrinos y yo me tomo 2 ibuprofenos, esperando que el efecto dure más.