Sin duda una de las etapas más duras para mi… ha empezado como un dia normal, pero al rato de salir ha empezado a dolerme la pierna, otra vez … sobre las 12 el dolor era insoportable, he ‘pasado’ los kilometros sin apreciar si eran de asfalto, barro o piedras…

Si a todo esto sumamos que me he quedado rezagado de mis compañeros, ya que no he podido seguir el ritmo a causa del dolor… He recordado unas palabras que nos dijo ‘The Wolf’ en el Albergue del Pilar… allá en Rabanal… ‘Santiago tiene muchas formas de derrotarnos… desde una ventisca, hasta un esguince o una tendiditis’ … Pues bien, es cierto… tras varias ventiscas y mucho dolor en mi pierna hoy ha sido el dia que tenia casi decidido tirar la toalla…

A falta de 3 o 4 kilometros para Sarria eran las tres de la tarde, tenía hambre, y daba por sentado que mis compañeros habrían parado a comer, así que decido parar yo también… veo unos edificios en la carretera, así que salgo del camino marcado durante uno o dos kilometros para ver si veo algun bar que todavía esté abierto… y encuentro uno; Tras un enorme plato de arroz (que no estaba muy bueno) y otro más enorme de pulpo a la gallega con papas (que estaba riquísimo, pero no me lo he podido terminar) regados con media botella de un vino mediocre, me he dado cuenta de que llevaba más de una hora parado… así que he decidido reemprender la marcha… Salar y Garnica han comido en Sarria, donde estaban esperandome… malditos 3 o 4 kilometros… si hubiera aguantado un poco más habría comido con ellos…

Tras reencontrarnos, hemos continuado los kilometros que faltaban hasta Barbadelo… donde mis compañeros han preguntado si había misa… al no haber me han dejado las mochilas y han vuelto a Sarria para ver si llegaban a misa… no han llegado, han hecho aproximadamente 10 km (5 ida y 5 vuelta) extras, gracias a Dios que sin mochilas… Yo he tenido ocasión de hablar un rato con un par de maestras jovencisimas y hermosisimas que estaban en el albergue… Duchita fresquita y… a dormir.