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Un albergue como tantos otros, una noche como tantas otras, un poco mal situadas las duchas, estando las del primer piso en el exterior, y estando dos en cada pared en ambos baños, tanto en el baño del primer piso como en el de la planta baja… Garnica y Salar se ducharon fuera, yo preferí bajar abajo, aun me quedaban rodillas para ello… además las duchas… una simple pared con los chorros salientes… sin mampara siquiera…
Tras ducharme me examino los pies cuidadosamente, me han salido 9 ampollas nuevas (entre ambos pies) … todo el camino con solamente 2 ampollas y prácticamente que no me molestaban, y hoy… hoy ha sido el dia… he procedido a realizar la cura clasica (pasar una aguja esterilizada con un hilo por las ampollas, a fin de drenar el liquido de su interior, y luego poder meter betadine dentro). La verdad… durante el dia me dolian los pies un poco, pero no esperaba que fuera por las ampollas… pero bueno…

En el pueblo hay tiendas y algun banco me ha parecido ver…

Para mañana toca Santiago de Compostela ya, … serán 20 km hasta el Monte do Gozo y 5 o 7 más hasta Santiago de Compostela… sin duda será una etapa dura, ya que pretendemos llegar a la misa del peregrino a las 12 de mediodia… decidimos salir a las 5 de la madrugada, todavía de noche…

Nos levantamos tranquilamente, sin cumplir horarios… ¡esta noche hemos sido turigrinos!, así que nos permitimos este pequeño lujo al empezar el dia…
Empezamos el dia con mucha calma, y sin apenas darnos cuenta llegamos a Arzua, donde decidimos comer de bocadillo… así que compramos una barra de pan por cabeza, y unas conservas de un Froiz cercano (así se llama una de las cadenas de supermercados de allí), y … mmm que rico!!!
Tras la comida, en un bar cercano, el Bar Manolo, pedimos un cafes con leche o cafes con bayleis, cada uno lo suyo… El café con leche me ha recordado a los capuccinos de Italia… han espumado la leche, y la espuma ha sido capaz de soportar el peso de la cuchara durante un par de minutos, dandonos tiempo a sacar la camara y echarle un par de fotos.
Tras comer partimos, con la misma alegria con la que habiamos empezado el dia… alegria que acabó pronto al ver como a Salar se le caía la cámara reflex desde un metro y medio de altura… Garnica y yo nos quedamos a cuadros… más aun cuando al agitar la camara sonaba a cristales rotos en la zona del objetivo. Por suerte, cuando quitamos la tapa, pudimos ver que no era el cristal del objetivo lo que se había roto, sino un cristal protector que Salar tenía puesto para evitar que el objetivo se rallara. ¡Genial! Podiamos reemprender la marcha.
Cuando llegamos a Santa Irene miramos de quedarnos, quedaban justo tres camas, pero decidimos llamar a Arca do Pino para ver si tenian sitio, y si que tenian, así que nos permitimos el ‘lujo’ de continuar, pues estabamos bien fisicamente y genial animicamente.

Otra etapa larguisima… esta vez si que hemos terminado todos hechos trizas… menos mal que en Palas de Rei hemos parado a comer un buen rato.
Justo antes de partir desde Palas de Rei he visto una oficina de correos, así que he aprovechado para enviar a casa las turtles, ya que no considero que me vayan a hacer falta, pues los dos picos más importantes, la Cruz de hierro y O’Cebreiro ya han pasado.
Tras esto, emprendemos la marcha, tras comprar algo de comida, agua, y bebida isotonica, en un supermercado… y de nuevo una vez más el dolor de la pierna me hace quedarme rezagado… tras un par de horas andando, Salar y Garnica han llegado a Melide… a mi me ha costado prácticamente una hora más.
Cuando estaba a la entrada de Melide, he recibido una llamada ¡Era Garnica! Me ha dicho que en el albergue la “hospitalera” les ha dicho que no quedaban plazas, cuando realmente había bastantes colchones en el suelo vacios… y les ha dicho que buscaran un hotel.
Tras preguntar a un taxista, que nos ha dicho que fueramos al Hotel Xaneiro, nos hemos dirigido hacia allí, y nos han ofrecido una habitación triple a un precio muy asequible, así que hemos decidido pasar allí la noche. Realmente la hospitalidad ha sido bastante mayor que en el albergue municipal.

Aunque la idea inicial era ir a Cacabelos, como el albergue de alli estaba cerrado, decidimos ir a Ponferrada.
La etapa, que ha sido bastante tranquila y durante la que hemos tenido sol todo el dia, la hemos acabado pasando por el mercadona de Ponferrada, donde hemos comprado una ensalada de americana para cada uno, una empanada de carne de más de 1kg, zumos y batidos varios.
Al llegar al albergue nos hemos dado cuenta de que la ensalada no traia tenedor de estos de plastico (lastima no haberlo incluido en el equipo), y el albergue aun esta cerrado… rapidamente y sin pensarlo mucho hemos improvisado unas cuchafas (unos cristales desmontables de unas gafas de sol del decathlon usados como cucharas… menudo gadget!!!)
Con este artilugio hemos comido y hemos esperado a que abrieran el albergue.

Este albergue, el publico de Ponferrada, ha resultado estar muy limpio. Disponiendo de calefaccion, agua caliente, capilla, y hasta parking medianamente cubierto (con hiedra) para las bicis. Además de esto, es un albergue realmente bonito, con jardin, y con una especie de pequeña iglesia o capilla propia.

Por otra parte, como ya he comentado en Ponferrada hay tiendas, incluyendo medianas superficies como del estilo de Mercadona, o Dia; y bancos y alguna caja.

Hemos salido temprano. Sin apenas desayunar hemos ido a buscar un Bancaja para sacar yo algo de dinero… Tras preguntar a algunos madrugadores hemos llegado a la conclusión de que no hay…
Tras esto hemos tomado un café con leche en un bar centrico, cerca de la zona monumental y nos hemos ido.
Por fin ha cambiado el paisaje… Aunque no ha sido una etapa larga ha sido dura, y a la vez, divertido, ya que incluso hemos hecho algún quilometro corriendo… lamentablemente durante alguno de los momentos que hemos ido corriendo me ha dado un pequeño tiron la pierna izquierda, hemos continuado andando y no ha molestado, espero que haya sido algo puntual y sin mayor importancia.
A la llegada al Rabanal hemos ido derechos al albergue del Pilar, del que tenemos muy buenas referencias, donde hemos comido un abundante plato de macarrones con chorizo y hemos podido charlar un rato con Isabel, la hospitalera, que nos ha invitado a unos vinos, y con The Wolf, un peregrino que ha decidido dejar su vida de fisioterapeuta en Alemania y está viviendo en el albergue, ayudando a Isabel. A la hora de la cena hemos comido tortilla de patata hecha por la madre de Isabel… Que ricaaaaaaaa!!!!!!!!!!

La ducha esta vez ha sido con agua caliente… hemos cenado con los otros peregrinos, en una habitación con una estufa de leña, y hemos bebido unos orujos de hierba que nos han resultado bastante… digestivos.

La verdad es que ha sido, hasta ahora, el único albergue donde nos han tratado con hospitalidad, y no como meros ‘clientes de un hotel’

Tras acomodarnos un poco en el albergue (descargar mochilas y darnos una ducha con agua fria), hemos salido a dar un paseo por Astorga. Yo, he aprovechado para comprar chocolate, muy tipico de allí, ya que lo hacen de muchos sabores y colores, y lo rellenan con almentras, nueces, avellanas o cacahuetes; En mi caso lo he comprado de Chocolate con sabor a menta, y con relleno de avellanas y nueces… de forma que puede servir para recuperar fuerzas durante el camino, no solo por el azucar, sino también por los frutos secos.

Destacar que Astorga es un pueblo bastante grande, con multitud de bancos, alguna caja, y muchas muchas tiendas de chocolate tradicional, souvenirs, y algúnas de tipo ‘chinos’, donde Salar ha comprado una braga para el cuello.

Tras esto, hemos decidido que era buen momento para ir a cenar, y hoy no tocaba ir al supermercado… Por fin una buena cena (pizza de bacon, jamon, gambas champiñones, y algo más que ahora mismo no recuerdo; y una ensalada con tomate, pimientos rojos, aceitunas, anchoas y mozzarella) regada con un buen caldo de la tierra.

Sobre el albergue… Horriblemente situado tras dos rampas durisimas, que a Garnica le han acabado de machacar las piernas tras un largo dia, y horriblemente diseñado en varios pisos… aunque por lo menos no es uno de estos como una gran habitación con muchisimas camas, sino que está organizado por habitaciones de 2, 4 o 6 camas. La ducha fria, para no faltar a la tradición.
Por suerte, una habitación de 4 para nosotros tres, y un canadiense que no hablaba nada de español, y que estaba esperando a otras 10 personas con las que habia quedado para hacer El Camino. Afortunadamente era simpatiquisimo y no roncó ni movió un dedo en toda la noche, con lo que conciliar el sueño fué más fácil que los dias anteriores…

A destacar del albergue de Astorga, un papel que podías coger a la entrada, con tonos azulados y amarillos, están todos los perfiles de todas las etapas restantes hasta Santiago de Compostela, así como los quilometrajes totales y parciales ¡una gozada!